¿Qué hacer cuando nuestro Yorkshire envejece?
Cuando nuestro Yorkshire envejezca irán apareciendo comportamientos y problemas con los que tendremos que convivir. Aunque algunos nos pueden molestar, debemos comprenderlo y tratar a nuestro Yorki anciano con mucho cariño (todavía más que hasta ahora), respeto y deberemos informarnos sobre si necesita algún cuidado especial.
A los 3 años se considera que los perros han alcanzado la madurez y comparándolos con los humanos se podría decir que 3 años de un perro vendrían a ser unos 21 en un humano (1 año de perro = 7 años humanos).
No obstante, no se trata de una regla exacta ya que no todas las personas envejecen de la misma forma o en las mismas condiciones y por lo tanto, lo mismo pasa con los perros.Los veterinarios utilizan este síndrome para detectar el deterioro gradual de las capacidades cognitivas de los perros, lo que significa que se están haciendo viejos.
Un gran número de perros mayores de 8 años sufren, de una forma u otra o en más o menos intensidad, este síndrome. Es evidente que cuanto más mayor sea el perro más posibilidades existen que sufra el SDC.
Cuando hemos tenido una mascota durante muchos años la consideramos como un miembro más de la familia y es por eso que cuando enferma hacemos todo lo posible por curarla (la llevamos al veterinario, le damos la medicinas pertinentes, seguimos todas las indicaciones que el médico nos diga, etc…), por eso, el hecho de pensar que algún día nos “dejará”, realmente entristece a los dueños y cuando esto sucede, nos sentimos muy apenados, ya que, para cualquier dueño, perder a su perro es como perder a un ser querido de su familia.
Cuando los perros se hacen mayores pierden la vitalidad que tenían cuando eran jóvenes y empiezan a tener problemas (igual que pasa con las personas): pueden tener artrosis en las piernas, cataratas, contraer enfermedades incurables…y llegar a un punto en que su esperanza de vida sea corta y mala, lo que significa que, si le alargáramos la vida a nuestro perro lo pasaría mal y sufriría. Cuando se llega a tales extremos, muchos dueños optan por sacrificarlo (eutanasia) y ofrecerle a su compañero de toda la vida una muerte indolora y digna.
Tomar una decisión así no es nada fácil, ni para el dueño ni para la familia de éste, pero siempre se tiene que pensar en qué es lo mejor para nuestro querido amigo. La eutanasia normalmente se lleva a cabo a través de una inyección de cualquier barbitúrico o sobredosis, lo cual no le provoca ningún sufrimiento al animal.
Esta opción siempre se toma cuando el veterinario diagnostica que al animal le queda poco tiempo de vida y además, va a pasarlo mal y a sufrir hasta que llegue el momento.