Características y cuidados específicos del pelo del Yorkshire
El pelo del Yorkshire debe ser de color acero oscuro, sin mechas de tonalidad más o menos intensa o bien de pelos bronce o blancos.
El color acero oscuro cubre al Yorkshire desde la parte trasera del cráneo hasta la cola, la cual está cubierta por una capa de pelo abundante y más oscura que el resto del cuerpo.
El pelo de la cabeza, hocico, orejas, pecho y patas es de color fuego dorado, el cual debe ser más intenso en su nacimiento (la raíz) que en la mitad del pelo y mucho más claro en la punta.
El color fuego no debe extenderse hacia la zona del cuello. El look habitual del Yorkshire es el siguiente: el pelo del cuerpo debe ser cuanto más largo posible, incluso que llegue al suelo o se arrastre y, el pelo corto en las orejas. El Yorkshire tiene un pelo que crece continuamente y que puede ser muy largo en relación con el tamaño del perro.
El pelo de su Yorkshire necesita un cepillado regular, unos buenos cuidados y una alimentación de calidad para mantenerlo en las mejores condiciones posibles y así resaltar su pequeño cuerpo.
La piel es el órgano más grande del cuerpo del Yorkshire y representa el 12% de su peso.
La piel tiene 2 funciones fundamentales:
1. Sirve para tener un pelo bonito
2. Protege el cuerpo del perro de las heridas y las infecciones.
Las funciones complementarias del pelo son: aislar el cuerpo y proteger la piel contra posibles traumas y daños debidos al calor, la luz del sol y los agentes irritantes.
El Yorkshire puede ser propenso a sufrir las consecuencias de estos agentes irritantes ambientales porque no tiene un pelo interior protector como otros perros.
Su pelaje es mucho menos denso y, por lo tanto, protege menos que en otras razas, aunque si no se corta puede ser uno de los pelajes más largos en proporción con el tamaño del cuerpo. Una dieta rica en nutrientes como: vitaminas, proteínas minerales, grasas cobre, cinc y ácidos grasos, es fundamental para el pelo y la salud de la piel.